Los colectivos asturianos piden la ejecución de soluciones urgentes
La ley de identidad de género, uno de los grandes objetivos.
Suponga que la imagen que le devuelve el espejo no es la suya. Usted es un hombre y ve a una mujer o es una mujer y ve a un hombre. A esta realidad se enfrentan cada mañana cerca de una quincena de asturianos. Son transexuales, personas que sufren una disforia de género o, dicho de otro modo, un desacuerdo profundo entre el sexo biológico y el psicosocial. Era el caso de Mané Fernández Noriega, nacido como María Inés. Fernández Noriega, que encabeza el grupo de transexuales de Xega, reclama la aprobación urgente de la nueva ley de identidad de género.Mané no está solo. Se estima que uno de cada 50.000 hombres se siente mujer y una de cada 100.000 ó 150.000 mujeres se siente varón. La nueva ley de identidad de género es el primer paso para la integración del colectivo de transexuales, con plenos derechos, en la sociedad. La ley de identidad de género puede resolver en parte los problemas diarios a los que se enfrentan los transexuales. Fernández Noriega recuerda las ocasiones en las que ha tenido que explicar por qué su imagen física no coincide con la de su DNI.
VACIO LEGAL "El año pasado en Valencia me ocurrió de nuevo al sacar la tarjeta de embarque antes de subir al avión", afirma. El problema es que el ordenamiento jurídico español no ha sido capaz hasta el momento de dar una respuesta a las necesidades de este colectivo. "El cambio de identidad queda al arbitrio de la decisión de un juez", indica. Y, dado el vacío legal, hay soluciones para todos los gustos. El Estado español permite el cambio de nombre siempre y cuando se mantenga una identidad del mismo de género. Manuel, por ejemplo, puede elegir llamarse Juan, pero no Carmen.
Muchos transexuales han optado por nombres neutros, comunes a hombre y mujeres, para cambiar su identidad. La nueva ley permitirá finalmente que Mané, nacido María Inés, pueda optar por un nombre de varón con pleno reconocimiento en todos los documentos oficiales. Los detractores de la ley argumentan que el cambio de género será demasiado fácil. Mané Fernández Noriega no lo ve así. Está previsto que sea necesario un certificado del endocrinólogo y del psiquiatra. Será necesario además un periodo de hormonación previo a la concesión de la nueva identidad.
Noticia extraida de:
http://www.lavozdeasturias.com
Comenta esta noticia en nuestros foros